Antes de comprar algo en una tienda física, interactúas con ello. Pruebas un coche, tocas una manta o hueles una vela. En el comercio electrónico, esa interacción desaparece, lo que obliga a la fotografía de producto a llenar ese vacío.
Por suerte, el cerebro humano está diseñado para priorizar lo visual: es capaz de procesar imágenes de forma casi instantánea y de retener impactos visuales en la memoria con muchísima más eficacia que cualquier texto.
Así que las fotos de producto parten de una ventaja competitiva crucial a la hora de captar la atención y generar un recuerdo de marca duradero. En definitiva, tienen el poder de persuadir, influir y dirigir la mirada del cliente hacia donde tú quieras: son auténticas máquinas de vender que merecen toda tu atención.
Los siguientes insights, experimentos y estudios te inspirarán a crear tu propio test para fotos de producto y desbloquear su poder persuasivo oculto.
Estas son las 6 pruebas para fotografía de producto A/B que impulsarán tu negocio.
1. Haz un test para fotos de producto con referencia de tamaño
Karl Gilis, de AGConsult, es experto en usabilidad y optimización de conversiones. Esto significa que realiza muchas pruebas para fotografía de producto e investigaciones de usabilidad para entender mejor a los compradores y sus hábitos online.
¿Su consejo número uno al plantear un test para fotos de producto que consiga influir en el comportamiento del comprador? Muestra siempre al menos una foto que revele lo grande o pequeño que es realmente tu producto.
“La primera vez que me di cuenta de esto fue hace unos 15 años, cuando moderaba una prueba de usuario para una marca de bolsos. A la gente le encantaban las imágenes, pero echaban en falta una cosa: una referencia de tamaño. Aunque cada página de producto mencionaba las dimensiones, los usuarios querían ver realmente cómo de grande era el producto. Desde entonces hemos observado esto muchas veces: la gente quiere tener un concepto visual del tamaño. La forma más fácil de proporcionarlo es incluyendo un elemento humano, por ejemplo, una mano que sostiene algo, como referencia.
Uno de mis ejemplos favoritos viene de una empresa que vende flores y plantas de jardín. Para cada producto tienen una ilustración que muestra lo grande que es la planta al comprarla y qué altura alcanzará. Pero también puedes lograr esto poniendo el producto cerca de algo que todo el mundo conozca. Por ejemplo, un robot de cocina junto a un cupcake. O ese póster que vendes encima de un sofá en un salón. O un frutero, con fruta, en la mesa de cocina que quieres promocionar”.
Tattly sirve de ejemplo con su set de tatuajes temporales de flores y hadas.
Aunque en los detalles se indica que el tamaño es variado, resulta difícil visualizar las dimensiones reales sobre la piel sin una referencia clara. Ese esfuerzo mental es lo que se conoce como fricción.
La fotografía de los tatuajes sobre el brazo permite comprender el tamaño de cada diseño al instante. Los resultados de este test para fotografía de producto demuestran que incluir una referencia de tamaño crea contexto y define las expectativas de forma mucho más eficaz que las imágenes que solo muestran el diseño sobre fondo blanco.
2. Realiza pruebas para fotografía de producto con o sin sonrisas
Karl también compartió el error principal que observa en la fotografía de productos para ecommerce: mostrar personas felices en todas las imágenes.
En 1993, los investigadores Murphy y Zajonc llevaron a cabo un estudio (en inglés) en el que mostraron caras sonrientes y ceñudas de forma subliminal a los participantes. Aquellos expuestos a las caras sonrientes evaluaron los estímulos asociados de forma más positiva que el resto.
¿La conclusión? Incluso un estímulo mínimo (como una cara sonriente) sin prácticamente procesamiento cognitivo puede impactar en la percepción de estímulos no relacionados (es decir, un producto). Así que, básicamente, al mostrar una imagen de una persona sonriente, el producto se percibe de manera más favorable.
Todo esto se relaciona con un sesgo cognitivo conocido como el efecto camaleón, que establece que las personas tienden a imitar inconscientemente las posturas, gestos, comportamientos y actitudes de otros. Es por eso que el mal día de otra persona puede arruinar el propio, o por qué la motivación ajena puede empujar a terminar un proyecto personal.
En algún momento, ese estudio se transformó en una buena práctica en ecommerce: todas las fotos de producto deben contener una cara sonriente.
Sin embargo, como explica Karl, esta no es una regla inflexible. De hecho, resulta más contraproducente de lo que podrías pensar.
“No es necesario incluir un humano en cada imagen. Al vender aires acondicionados, muebles o casas de vacaciones, no hay que incluir gente feliz en cada foto. Especialmente si son modelos con exceso de retoque. Sinceramente, el cliente medio se está volviendo inmune a eso.
Más importante aún, esos modelos humanos suelen ser una distracción que quita el foco del producto. Se trata del sofá, no del modelo. Al buscar una casa de vacaciones o un hotel, el usuario quiere imaginarse relajándose allí”.
“Esta foto ilustra lo que quiero decir: incluye una taza de café y un libro, así que es fácil imaginarse allí sentado y disfrutando de esa hermosa casa de vacaciones. Si alguien más estuviera sentado en ‘mi’ sofá, esta foto del producto no tendría el mismo impacto”.
En lugar de mostrar una persona sonriente, se permite que los visitantes se imaginen en el escenario. La marca de café Ratio hace un gran trabajo con esto:
La marca efectúa diversas pruebas para fotografía de producto que permiten imaginar sus cafeteras en diferentes estilos de cocina (por ejemplo, moderno, contemporáneo, tradicional), dependiendo de las preferencias de diseño interior:
No solo no hay caras sonrientes alrededor, sino que Ratio hace aún más fácil imaginarte en tu cocina al permitirte elegir el diseño que mejor coincida con el tuyo.
Esta misma filosofía de test para fotografía de producto se traslada a las páginas de Ratio.
Una sonrisa es una herramienta de persuasión poderosa, pero también puede saturar el estilo de vida que estás tratando de vender. No hay espacio para tus clientes potenciales en una foto de producto si la imagen está abarrotada de modelos.
3. Haz un test con fotos de producto auténticas
GoodUI (web en inglés) ha recopilado más de 100 resultados de pruebas y ha usado esos datos para establecer patrones. Jakub Linowski, uno de los fundadores, compartió los resultados de un test para fotografía de producto.
La prueba exploró el impacto de las fotos de productos generadas por usuarios. ¿Aumentaron los añadidos al carrito? ¿Fueron más persuasivas que las imágenes tradicionales de productos? Efectivamente, así fue.
Aquí puedes ver el control (A) y la variación con prueba social en forma de fotos de productos generadas por usuarios (B):
El control convirtió al 6,6 %, mientras que la variación alcanzó el 8,1 %. Eso supone un aumento del 23 %.
Tal como explica Jakub Linowski de GoodUI:
“El cambio interesante en este test para fotografía de producto A/B es la introducción de fotos auténticas enviadas por clientes. La autenticidad es una cualidad a la que se podría atribuir parte del impacto positivo. Al mostrar imágenes enviadas por clientes, la variación probada también podría haberse convertido en una forma de prueba social. Al final, las imágenes muestran que clientes reales han pedido el artículo y estaban lo suficientemente contentos como para compartirlo con todo el mundo”.
Las fotos de productos generadas por usuarios eliminan la iluminación favorecedora y los elementos auxiliares colocados meticulosamente, lo que las hace parecer más auténticas que tus tomas más perfeccionadas.
También ofrecen una forma de prueba social sutil: “oye, está bien comprar este producto. Yo lo hice y mira cuánto me gusta”. Lo mejor es que también resulta realmente útil para el comprador y no parece puramente comercial.
4. Realiza pruebas con fotografías de producto de diferentes tamaños
Es probable que hayas leído que las fotos de producto más grandes implican tasas de conversión más altas. Se ha convertido en una especie de buena práctica en ecommerce.
El equipo de Speero by CXL puso a prueba esta creencia mediante un test para fotografía de producto. En 2016, efectuaron dos estudios (en inglés) diferentes: uno para explorar cómo impacta el tamaño de la imagen en el engagement y otro para analizar su efecto en la percepción de valor.
Ben Labay de Speero analizó así los resultados:
“La conclusión es que las percepciones del usuario pueden cambiar según el tipo de producto y el contexto en el que se visualiza. En el estudio de engagement, los resultados fueron distintos según la categoría: una camisa de vestir frente a unos auriculares o un disco duro. En el estudio de valor, surgió un resultado contraintuitivo: el valor percibido de una camisa disminuye con una imagen más grande. La hipótesis es que el aumento del espacio en blanco al reducir la imagen proporciona una versión más minimalista de la página, lo que eleva la percepción del precio”.
Conviene profundizar un poco más en estos conceptos:
Engagement
¿Las fotos de producto más grandes captan más la atención? Esa fue la pregunta que el estudio se propuso responder.
Primero, se analizan los productos utilizados:

Notarás que estos tres artículos son muy diferentes. A la izquierda hay una camisa de vestir para hombre, que es un producto de diseño o experiencia. A la derecha hay un disco duro, que es un producto de búsqueda o especificaciones. Los auriculares se sitúan en el medio de esa escala.
Ben y el equipo de Speero usaron seguimiento ocular (eye tracking) para medir el engagement y completar el test de fotografías de producto.
¿Los resultados?
El engagement aumentó a medida que crecía el tamaño de la imagen para el producto de búsqueda (disco duro). Sin embargo, disminuyó al usar un tamaño de foto más grande en el producto de diseño o experiencia (camisa para hombre).
Valor
¿Puede el tamaño de la foto impactar en el valor percibido del producto?
Para responder a esto, diseñaron diferentes variaciones de su test para fotos de producto. Aquí aparecen dos de las seis opciones:
Y estas son las dos variaciones para productos de búsqueda o especificaciones:
Para entender la percepción de valor, se hicieron dos preguntas:
- ¿A qué precio este producto es una ganga?
- ¿A qué precio este producto es demasiado caro para considerarlo?
¿Los resultados?
El valor percibido promedio aumentó con el tamaño de la foto para el producto de búsqueda. La imagen grande del disco duro fue percibida como 13,50 dólares más valiosa que la pequeña.
Por el contrario, el valor percibido disminuyó al aumentar el tamaño en el producto de diseño. Las imágenes grandes de la camisa fueron percibidas como 1 dólar menos valiosas que las pequeñas.
La moraleja es evitar las mejores prácticas genéricas y realizar tus propias pruebas para fotografía de producto. Todo es contextual y el tipo de artículo que vendes importa mucho. Como menciona Ben, vale la pena probar el aumento del espacio en blanco en productos de diseño o experiencia.
5. Considera los artículos auxiliares en tu test para fotos de producto
Los artículos auxiliares suelen aparecer en las llamadas fotos de producto inspiracionales, pero no siempre se facilita su venta. Un ejemplo de esto se ve de forma frecuente en IKEA:

Los productos principales en esta foto son el horno y la campana extractora, los únicos que están etiquetados, pero toda la cocina está llena de artículos de IKEA.
Imagina la frustración si, al ver esta foto de producto, te enamorases de los vasos de color rosa: ¿son también de IKEA?, ¿cuánto cuestan?, ¿están en stock?
Tendrías que buscar ese vaso específico, probablemente volviendo a la imagen una y otra vez para intentar encontrar una coincidencia que ni siquiera sabes si existe. Un obstáculo innecesario. No obstante, la coincidencia existe. Aquí está el vaso:

¿Por qué no enlazar el vaso y el resto de artículos auxiliares? ¿Para qué inspirar a los visitantes si luego se les pone difícil actuar? El Baymard Institute exploró y recogió en 2020 estas cuestiones en un artículo (en inglés) mediante investigaciones de usabilidad y pruebas para fotografía de producto.
Observaron repetidamente la frustración de los sujetos de la prueba con las fotos inspiradoras: las imágenes cumplían su función y generaban deseo, pero el proceso de seguimiento era innecesariamente complejo.
Según Baymard, solo el 9 % de los 50 principales sitios de ecommerce enlazan a todos los productos representados en sus imágenes inspiradoras. De hecho, solo el 36 % de ellos enlaza a los artículos que aparecen en dichas imágenes.
Conclusión: no dejes sin respuesta a quienes buscan “comprar el look” a través de tus fotos de producto inspiradoras.
6. Prioriza los detalles en tu test para fotografías de producto
El Nielsen Norman Group (NN/g) descubrió que los usuarios prestan mucha atención a las imágenes que contienen información relevante, mientras que ignoran por completo las de “relleno”.
En una serie de estudios (en inglés) de seguimiento ocular, NN/g buscó entender por qué ciertas capturas logran persuadir mientras que otras solo ocupan un espacio valioso. Se suele asumir que las fotografías de los artículos siempre están entre los elementos más vistos, pero la realidad es distinta: no todas se crean con la misma intención informativa.
Aquí tienes una comparativa para ilustrarlo:
En el caso de Amazon, solo el 18 % del tiempo de visualización en la página de categoría se dedicó a las imágenes, mientras que el 82 % restante se centró en el texto. De media, cada fotografía obtuvo 0,9 fijaciones, frente a las 4,4 que recibieron las descripciones.
La diferencia salta a la vista: las piezas visuales de Pottery Barn ofrecen mucho más detalle sobre el modelo que las de Amazon.
Por ejemplo, no es la imagen de un partido de fútbol lo que venderá un televisor, sino sus especificaciones técnicas (de ahí que el texto reciba tantas fijaciones). Ningún comprador podrá realizar una comparación útil basándose solo en esas fotos de televisores. En cambio, para Pottery Barn, ocurre lo contrario: la imagen aporta el valor que el cliente busca.
Ofrecer fotografías más detalladas e informativas que las de gigantes con catálogos masivos, como Amazon, supone una ventaja competitiva real. Aunque el estudio tenga unos años, la lección es eterna: cuanto más útil y minuciosa sea tu imagen, mejor funcionará. Capta estos detalles durante la sesión y emplea software de edición de fotos para perfeccionarlas en posproducción.
Por otra parte, realizar un test para fotografía de producto con diferentes niveles de zoom también te ayudará a descubrir qué es lo que realmente valora tu audiencia.
Realiza un test para fotos de producto en tu sitio web
Tus fotos de producto están captando la atención de la gente y quedándose grabadas en la mente de los compradores potenciales durante días, tanto si las optimizas como si no.
No caigas en la trampa de “configurar y olvidar” al realizar un test para fotografía de producto en tu sitio web. Estas imágenes son una herramienta de ventas de alto impacto y afectan a tus resultados, así que sigue prestándoles atención mucho después de haberlas realizado y seleccionado.
Tus visitantes lo harán.
Olvídate de los consejos genéricos que, como has visto, no siempre funcionan y usa las pruebas y estudios anteriores para inspirar tu próximo test para fotos de producto A/B.
Preguntas frecuentes sobre el test para fotos de producto
¿Cómo se hace un test para fotos de producto?
Para realizar un test para fotografía de producto, desarrolla una hipótesis, determina qué probarás y cómo lo probarás, recopila datos de referencia o crea un grupo de control, ejecuta la prueba, analiza los datos e itera.
¿En qué consiste realizar pruebas para fotografía de producto?
Hacer pruebas para fotografía de producto implica usar diferentes enfoques para las imágenes de los productos en tu sitio web y en los materiales de marketing, comprobando cuál resulta más efectivo para impulsar las ventas.





