Cuando los usuarios visitan tu sitio web, quieres que funcione según lo previsto. Si tienen una mala experiencia en tu sitio, es probable que se vayan, y puede que no regresen. Esa no es una buena forma de convertir a los visitantes de tu sitio en clientes.
Si aprendes cómo probar un sitio web para analizar la experiencia de tus usuarios, podrás asegurarte de que este cumple con todos los requisitos para una navegación fluida.
Este artículo aborda diferentes métodos para analizar una página web desde las perspectivas de la funcionalidad y el rendimiento.
¿En qué consiste probar una página web?
Analizar un sitio web es un proceso mediante el cual evalúas cómo las visitas utilizan las diversas funciones de tu página, desde los campos de inicio de sesión y la navegación hasta los botones, los formularios y los enlaces. Cualquier pequeño fallo o fricción en tu sitio web podría hacer que perdieras a un cliente potencial, por eso estas pruebas son importantes.
Puedes realizar pruebas de páginas web manualmente, pero lo más habitual (y lo más práctico) es que los sitios más grandes empleen para ello herramientas automatizadas.
Las herramientas disponibles en Shopify App Store son muy fáciles de integrar y no necesitas conocimientos de programación. Pero también puedes contratar a desarrolladores web para que configuren funcionalidades de prueba específicamente diseñadas para tu tienda online.
Cómo probar un sitio web: 9 tipos de pruebas clave
- Pruebas de funcionalidad
- Pruebas de usabilidad
- Pruebas de compatibilidad
- Pruebas de rendimiento
- Pruebas de accesibilidad
- Pruebas de seguridad
- Pruebas de regresión
- Pruebas de localización
- Pruebas de base de datos
Emplear estas pruebas web de forma regular te ayudará a garantizar que tu sitio funciona correctamente y no presente ningún problema de accesibilidad para tus clientes.
1. Pruebas de funcionalidad
Si diferentes elementos de la interfaz de usuario no funcionan correctamente o presentan errores, los usuarios tendrán dificultades para utilizar tu sitio web. Por eso son importantes las pruebas funcionales.
Entre los métodos para comprobar la funcionalidad se encuentran:
- Pruebas unitarias de componentes: analizan los componentes más pequeños e independientes del código por separado.
- Pruebas de control de calidad: comprueban que todos los elementos funcionen correctamente en conjunto antes del lanzamiento.
De forma periódica y cada vez que realices cambios importantes, asegúrate de que las funciones principales, como los campos de inicio de sesión, las barras de búsqueda y los menús de navegación, funcionen según lo previsto. Verifica que los elementos visuales y los vídeos se carguen correctamente, que los textos sean legibles y que no haya enlaces rotos.
Si tu sitio web es relativamente pequeño y sencillo, puedes comprobar manualmente que todas sus funciones operen correctamente. Otra opción es que tu equipo de desarrollo cree scripts para evaluar cada elemento y validar los resultados, o recurrir a herramientas especializadas como BrowserStack Automate, Selenium o Cypress (disponibles en inglés).
2. Pruebas de usabilidad
Las pruebas de usabilidad minimizan cualquier punto de fricción entre tu sitio web y tus usuarios, garantizando una navegación intuitiva. Esta fase de pruebas se centra en hacer que la experiencia de usuario sea impecable.
Sigue estos pasos para hacer pruebas de usabilidad en tu sitio web cada vez que introduzcas un elemento nuevo:
- Planifica los objetivos de tu prueba: ¿quieres comprobar si los visitantes pueden encontrar la información de contacto o completar una compra? Centra cada prueba en una única tarea.
- Define y selecciona a tus usuarios objetivo: ¿a quién va dirigido tu sitio web? Identifica usuarios que se ajusten a ese perfil e invítalos a realizar una tarea concreta en tu sitio web a cambio de una pequeña compensación económica, un descuento en productos o crédito en tienda.
- Realiza la prueba: conéctate por videollamada y pide al participante que complete la tarea que has definido (p. ej., rellenar un formulario) sin guiarlo ni dictarle cómo debe completar la tarea. Observa dónde encuentran obstáculos, confusión o elementos que no funcionan como deberían.
- Implementa mejoras: aprovecha la información recopilada durante las pruebas de usuario para optimizar la experiencia en tu sitio web.
También puedes usar herramientas como BrowserStack App Live (en inglés) y ManageEngine.
3. Pruebas de compatibilidad
Las pruebas de compatibilidad permiten comprobar que tu sitio web funciona correctamente en dispositivos móviles, distintos navegadores y diversos sistemas operativos. De este modo, podrás ofrecer una experiencia satisfactoria a los usuarios en cualquier plataforma.
Cada vez que implementes grandes cambios de diseño en la página, sigue estos pasos para analizar tu sitio web:
- Diseña tus casos de prueba: si has modificado tu flujo de checkout, asegúrate de que funcione igual de bien en la versión de escritorio como en tu sitio web móvil.
- Ejecuta tu prueba: realiza la prueba por tu cuenta o proporciona instrucciones a un usuario sobre cómo probar el sitio web en diferentes dispositivos.
- Analiza los resultados: ¿con qué navegadores o sistemas operativos funciona mejor? ¿Dónde fallaron algunas de las funcionalidades evaluadas? Realiza cambios para resolver los problemas y, a continuación, vuelve a analizar el sitio web.
Herramientas como Screenfly o BlazeMeter (en inglés) pueden ayudarte a probar la compatibilidad de software y hardware, y asegurarte de que tu sitio funcione con plataformas antiguas y esté preparado para las más nuevas.
¿Quieres crear un sitio web intuitivo desde el primer momento? Descubre qué es un wireframe y cómo puede ayudarte a diseñar páginas claras, fáciles de navegar y centradas en la experiencia del usuario. Consulta esta guía y aprende a planificar la estructura de tu web antes de empezar a diseñarla.
4. Pruebas de rendimiento
Las pruebas de rendimiento evalúan el comportamiento de tu sitio web en aspectos como la velocidad, la capacidad de respuesta, la estabilidad y la fiabilidad. También permiten comprobar que funcione correctamente en distintas condiciones de carga, con diferentes volúmenes de datos y en diversos entornos de red.
Además, las pruebas de integración verifican que todos los componentes del sitio, incluidas las aplicaciones web y los complementos, interactúen entre sí sin problemas.
Ten en cuenta estos pasos para las pruebas de rendimiento:
- Elige tu entorno de pruebas y tus herramientas: si quieres probar la velocidad del sitio, elige una prueba centrada en eso.
- Especifica unos niveles de rendimiento aceptables: ¿el tiempo de carga de la página es inferior a tres segundos? ¿Cuántas páginas puede gestionar tu sitio en un tiempo determinado?
- Crea tus escenarios de prueba: ¿probarás la velocidad del sitio? ¿Cuántos fallos se producen bajo una carga de tráfico alta?
- Ejecuta las pruebas de rendimiento: usa las herramientas de prueba que elegiste para medir tu sitio en comparación con unos niveles de rendimiento aceptables.
- Analiza los resultados: ¿cuándo tiende a fallar tu sitio? ¿Qué tan rápido se carga en diferentes páginas y sistemas operativos? ¿Funciona de manera consistente y fiable? Si no es así, realiza las correcciones necesarias y vuelve a probar si es necesario.
Herramientas como LoadFocus, Uptrends y LoadView te resultarán muy útiles para probar un sitio web desde la perspectiva de su rendimiento.
5. Pruebas de accesibilidad
Las pruebas de accesibilidad garantizan que tu sitio web pueda ser utilizado por personas con discapacidades visuales, auditivas, motoras o cognitivas. También contribuyen a cumplir con la normativa vigente sobre accesibilidad web.
Estos son los pasos para analizar tu sitio web a partir de su accesibilidad:
- Prueba en diferentes ámbitos: decide si será una evaluación orientada a la accesibilidad para personas con discapacidades visuales, auditivas, de movilidad o cognitivas.
- Analiza los resultados: ¿todos los usuarios pueden acceder a tu sitio y recibir la información que quieres compartir?
- Realiza mejoras: ¿necesitas añadir etiquetas alt o etiquetas descriptivas para los recursos visuales? ¿Qué tal incluir subtítulos en los vídeos?
- Vuelve a probar: una vez que hayas realizado los cambios, asegúrate de que funcionen con una prueba posterior a la corrección.
Herramientas como Site24x7, EqualWeb o TAW (de la Fundación CTIC) te ayudarán con las pruebas web de accesibilidad.
6. Pruebas de seguridad
Garantizar la seguridad y la protección de los datos de tus usuarios, especialmente los datos financieros o sanitarios, es fundamental.
Así se desarrollan las pruebas de seguridad:
- Planifica y define el alcance de tus pruebas: céntrate en un área concreta, por ejemplo, en si los sistemas de autenticación permiten a los usuarios acceder a las partes correctas de tu sitio.
- Escanea y prueba posibles problemas: ¿las páginas en las que los usuarios introducen sus datos son seguras? ¿Están protegidos contra amenazas como el malware?
- Realiza una revisión del código: asegúrate de que tu código esté actualizado y no contenga fallos que puedan reducir el nivel de seguridad.
- Monitorea y prueba continuamente la seguridad: puesto que los ataques y otros eventos de seguridad ocurren de forma habitual, tu sitio web debe contar con una supervisión continua.
Dos recursos populares para analizar sitios web teniendo en cuenta su seguridad son OWASP (en inglés) y herramientas como Tenable.
7. Pruebas de regresión
A medida que mejoras y cambias tu sitio web, normalmente vas añadiendo funcionalidades y corrigiendo errores. A veces, estos cambios pueden introducir conflictos no deseados con los sistemas ya existentes o con la funcionalidad del sitio web. Las pruebas de regresión te permiten identificar estos problemas y rastrearlos hasta su origen.
Tras implementar cambios en el sitio web, es recomendable verificar de nuevo los errores y los problemas identificados para asegurarse de que no vuelven a aparecer. Estas pruebas deben realizarse siempre que se introduzcan modificaciones en la funcionalidad de la web.
Sigue estos pasos para realizar tus pruebas de regresión:
- Identifica los cambios que has realizado: compara el código más reciente con el código anterior (que ya funcionaba).
- Elige y prepara el entorno y las herramientas: asegúrate de saber cómo usar mejor tus herramientas de prueba elegidas.
- Ejecuta las pruebas: así podrás detectar si hay errores introducidos por el nuevo código.
- Analiza los resultados: ¿tu nuevo código causa problemas? Realiza los cambios necesarios y luego vuelve a probar.
Tanto Selenium como Cypress (en inglés) son herramientas que también se emplean en la realización de este tipo de pruebas sin grandes complicaciones.
8. Pruebas de localización
Las pruebas de localización de un sitio web se utilizan para asegurar que la página funcione bien en todas las regiones e idiomas a los que se dirige. Una localización bien diseñada resulta muy útil para escalar tu sitio, ya que permite añadir nuevos idiomas y contenidos adaptados a cada región sin riesgo de error.
Estos son los pasos que debes seguir:
- Identifica tus mercados objetivo e idiomas: céntrate en los lugares y los idiomas específicos que quieres tener en tu sitio web.
- Crea traducciones y adapta el diseño: asegúrate de que todo el contenido esté localizado según el idioma y la región, y de que sea fácilmente accesible.
- Realiza pruebas de comparación: ¿está todo bien traducido? ¿Los usuarios con fluidez en el idioma pueden comprender el contenido sin dificultad?
- Analiza y realiza mejoras: vuelve a hacer una prueba de localización si es necesario.
Herramientas como BrowserStack (en inglés) y Smartcat pueden ayudarte con la puesta en marcha de estas pruebas de localización.
9. Pruebas de base de datos
A medida que haces crecer tu negocio, disponer de una gran cantidad de datos de tu sitio web te ayudará a tomar decisiones más informadas y estratégicas. Sin embargo, estos datos solo resultan realmente útiles si son fiables, precisos y coherentes.
Realizar pruebas del servidor de base de datos te ayudará a garantizar la integridad y seguridad de esta información y a protegerla ante posibles ciberataques. Estos son los pasos:
- Define objetivos de prueba claros: ¿buscas aumentar la velocidad de recuperación de datos, la seguridad de tus datos o su consistencia? Elige tu objetivo y céntrate en él.
- Prepara tu entorno de prueba y herramientas: asegúrate de tener las herramientas adecuadas para realizar el trabajo.
- Prueba tu base de datos: ¿tu base de datos funciona tan rápido como deseas? ¿Los usuarios pueden introducir y recuperar lo que necesitan de manera consistente y precisa?
- Analiza los resultados: si es necesario, puedes realizar cambios y volver a probar.
Herramientas como HammerDB (en inglés) y SQL Developer (documentación disponible en español) son alternativas populares para poner a prueba la integridad de los datos.
Preguntas frecuentes sobre cómo probar un sitio web
¿Cómo probar un sitio web de ecommerce?
Probar un sitio de ecommerce implica verificar las capacidades funcionales, de seguridad, rendimiento, usabilidad y compatibilidad del sitio web. Esto incluye pruebas de listados de productos, carritos de compra, procesos de checkout, pasarelas de pago, envíos y funcionamiento general en dispositivos móviles. ¿Quieres desarrollar una aplicación específica para tus clientes? También en este caso deberás realizar pruebas similares a las necesarias para analizar un sitio web.
¿Cómo verificar si un sitio web funciona correctamente?
Para verificar si un sitio web funciona correctamente, usa herramientas como BrowserStack Automate, Selenium o Cypress. Están diseñadas para evaluar la funcionalidad, la usabilidad, la compatibilidad, el rendimiento, la accesibilidad, la seguridad, la regresión y la localización de un sitio web. Si no te sientes capacitado para utilizar este tipo de herramientas, puedes recurrir a un equipo profesional que sepa cómo probar tu sitio web, garantizar resultados fiables y ayudarte con los cambios.
¿Cómo puedo analizar mi página web antes de publicarla?
Puedes probar tu sitio web antes de publicarlo mediante un entorno privado de pruebas (sitio web privado) o un servidor de pruebas independiente que funcione en paralelo con la versión activa. De esta forma, podrás revisar los cambios, detectar los posibles errores y analizar los resultados antes de aplicarlos definitivamente al sitio en producción.




